Mide su carita
Antes de elegir, observa cómo le queda un armazón que ya use y le resulte cómodo. Con una regla flexible mide el ancho de su rostro, de sien a sien, y procura que el frente de los lentes no sobresalga demasiado. La montura debe acompañar sus facciones sin apretar las mejillas ni apoyarse sobre ellas.
Revisa también que sus ojos queden centrados dentro de cada lente y que el puente descanse suavemente sobre su nariz. Si es su primer par, una foto de frente y de perfil puede ayudarte a comparar tamaños antes de decidir.
Encuentra su talla
Las medidas del armazón vienen impresas en el interior de la varilla. Úsalas como punto de partida y compáralas con un modelo que le quede bien. Si estás entre dos tallas, prioriza que las varillas no aprieten detrás de las orejas y que el armazón se mantenga firme al moverse.
Déjalo elegir
Los lentes se usan todos los días, así que su opinión importa. Invítalo a escoger el color, la forma o el detalle que más le guste; cuando se siente identificado con su armazón, es más fácil que quiera usarlo.
Al probárselos, pídele que sonría, mire hacia abajo y mueva la cabeza. Deben permanecer en su lugar, sentirse ligeros y no dejar marcas. Si tienes dudas, estamos para ayudarte a encontrar una opción cómoda, resistente y con mucha personalidad.